lunes, 3 de noviembre de 2008

Intento de robo


Hace unos día que andaba muy ocupado porque estamos tras de la recertificación de ISO para la empresa en la empresa en la que trabajamos la Chiqui y yo, total que estábamos muy ocupados por el trabajo y preocupados por tanta crisis mundial, cuando llega mi jefe y me dice: “oye dejaste las ventana de su carro abierta” - ¿Abierta? No me chingues, jamás dejaría las ventanas abiertas, las reviso concienzudamente junto con las cerraduras antes de retirarme de mi adorado Bocho (Si, soy pobretón, que se le va a hacer).

Dejo todo lo que estaba haciendo, y mientras voy a toda prisa al estacionamiento, pienso: “ bueno por lo menos dejaron el carro, aunque ¿para que lo abrirían? No tengo nada de valor, el estereo ya esta viejo, las bocinas igual, a lo mejor pensaron que mi mochila de libros que guardo detrás del asiento tenia algo de valor”

Llego y reviso el auto, abrieron la aleta a pesar de los broches de seguridad, que quedaron inservibles, y bajaron la ventana, esta todo desordenado, pero como pensaba, esta todo en su lugar, nada les gusto, ni la mochila, ¿entonces?, y es en este punto cuando lo noto: el volante esta caído, casi sobre el asiento, con el arnés de cables de encendido listo para arrancarlo, al tratar de romper el candado del volante (seguramente con pinzas de presión y un tubo) hicieron palanca y no pudieron romper el candado, pero ejercieron tanta fuerza que desgajaron la funda de la columna de dirección, por lo tanto no se lo pudieron llevar porque dejaron el volante inservible.¡Gracias a Dios! De lo males el menos.

Acerco el coche a la entrada donde el guardia puede vigilarlo hasta el día siguiente y así pasa la noche, nosotros nos movemos en taxi. Al día siguiente unos mecánicos amigos de mi jefe lo arreglan sin cobrar, nada, de todas formas les doy para que se tomen un six de tecates, y compro un bastón antirrobos.

Pero no me siento tranquilo, pienso que en cualquier parte que lo deje me lo van a querer robar, así que decidimos instalarle una alarma, voy un negocio que me habían recomendado y aprovecho una promoción, de manera que ahora el bochito tiene: bloqueo de motor, central de cerraduras, sensores de impacto, flasheo de luces, sirena, dos controles remotos y mi somera tranquilidad.

A lo que hemos tenido que llegar, para proteger nuestro patrimonio, y es que se trate de una auto económico, para mi tiene un valor practico muy importante, y la verdad, dadas las circunstancias, no me parece exagerado la protección que se le instalo, si tomamos en cuenta que antes de abrir el auto tenia el tanque casi lleno, y cuando llegue a verlo ya no tenia gasolina, es decir por alguna extraña razón mientras trataban de echarlo a andar para robárselo, también le ordeñaron la gasolina, o lo harían al ver que no podrían sacar nada de provecho, la verdad toda esta situación es muy extraña y no acabo de entender la secuencia de lo sucedido, pero lo que si entiendo es la chinga me arrimaron.

Hace unos día que andaba muy ocupado porque estamos tras de la recertificación de ISO para la empresa en la empresa en la que trabajamos la Chiqui y yo, total que estábamos muy ocupados por el trabajo y preocupados por tanta crisis mundial, cuando llega mi jefe y me dice: “oye dejaste las ventana de su carro abierta” - ¿Abierta? No me chingues, jamás dejaría las ventanas abiertas, las reviso concienzudamente junto con las cerraduras antes de retirarme de mi adorado Bocho (Si, soy pobretón, que se le va a hacer).

Dejo todo lo que estaba haciendo, y mientras voy a toda prisa al estacionamiento, pienso: “ bueno por lo menos dejaron el carro, aunque ¿para que lo abrirían? No tengo nada de valor, el estereo ya esta viejo, las bocinas igual, a lo mejor pensaron que mi mochila de libros que guardo detrás del asiento tenia algo de valor”

Llego y reviso el auto, abrieron la aleta a pesar de los broches de seguridad, que quedaron inservibles, y bajaron la ventana, esta todo desordenado, pero como pensaba, esta todo en su lugar, nada les gusto, ni la mochila, ¿entonces?, y es en este punto cuando lo noto: el volante esta caído, casi sobre el asiento, con el arnés de cables de encendido listo para arrancarlo, al tratar de romper el candado del volante (seguramente con pinzas de presión y un tubo) hicieron palanca y no pudieron romper el candado, pero ejercieron tanta fuerza que desgajaron la funda de la columna de dirección, por lo tanto no se lo pudieron llevar porque dejaron el volante inservible.¡Gracias a Dios! De lo males el menos.

Acerco el coche a la entrada donde el guardia puede vigilarlo hasta el día siguiente y así pasa la noche, nosotros nos movemos en taxi. Al día siguiente unos mecánicos amigos de mi jefe lo arreglan sin cobrar, nada, de todas formas les doy para que se tomen un six de tecates, y compro un bastón antirrobos.

Pero no me siento tranquilo, pienso que en cualquier parte que lo deje me lo van a querer robar, así que decidimos instalarle una alarma, voy un negocio que me habían recomendado y aprovecho una promoción, de manera que ahora el bochito tiene: bloqueo de motor, central de cerraduras, sensores de impacto, flasheo de luces, sirena, dos controles remotos y mi somera tranquilidad.

A lo que hemos tenido que llegar, para proteger nuestro patrimonio, y es que se trate de una auto económico, para mi tiene un valor practico muy importante, y la verdad, dadas las circunstancias, no me parece exagerado la protección que se le instalo, si tomamos en cuenta que antes de abrir el auto tenia el tanque casi lleno, y cuando llegue a verlo ya no tenia gasolina, es decir por alguna extraña razón mientras trataban de echarlo a andar para robárselo, también le ordeñaron la gasolina, o lo harían al ver que no podrían sacar nada de provecho, la verdad toda esta situación es muy extraña y no acabo de entender la secuencia de lo sucedido, pero lo que si entiendo es la chinga me arrimaron.

Imagen: oztion.com.au

1 comentario:

elbibis dijo...

Leí tu entrada sobre el intento de robo... sé lo que se siente. A mi auto le robaron el estéreo afuera de la Casa de la Cultura. Tardé un buen en juntar lana para comprar e instalar otro estéreo, pero el gusto me duró solamente dos semanas, ya que me lo volvieron a robar en Padre Mier y Matamoros, debajo de una potente luminaria. Ni hablar, es tremendo. Saludos.